El mundo no deja de evolucionar; a través de los años los seres humanos y todo aquello que conforma nuestro planeta está en constante cambio. Dicho cambio también incluye a la educación; en repetidas ocasiones escuchamos la frase: “Los niños ya no son los mismos de antes”. Pero en realidad nos referimos a que sus intereses y necesidades han cambiado, porque el mismo entorno así lo exige.
En la actualidad las Tics son parte de nuestra vida diaria, los niños están muy cercanos a diversas fuentes de información y por ello sus conocimientos previos son más amplios, pero no necesariamente conocimientos adecuados, lo cual nos lleva a que como docentes aceptemos el reto de actualizarnos para que seamos capaces de desarrollarnos y lograr que esos conocimientos tengan un propósito en la vida de los niños; es necesario tener en cuenta que muchas de esas fuentes son erróneas y el alumno lo toma como verdad absoluta, por ello la responsabilidad de ser docente es cada vez mayor; diremos que el niño alcanza una educación integral cuando él mismo sea capaz de llegar al análisis, con una visión crítica y reflexiva para la toma de decisiones en el mundo que le rodea, para lograrlo es necesario involucrarnos más padres de familia y maestros, ya que esto es un proceso que así lo exige para que se pueda reflejar en los resultados.
Ahora la creatividad y la innovación son parte de nuestro hacer diario para poder favorecer las necesidades de las sociedades del conocimiento. El uso adecuado de las Tics son parte de esa innovación que se requiere dentro de los métodos de enseñanza-aprendizaje, nos da una visión más amplia de los conocimientos para alcanzar los propósitos y objetivos que queremos que los alumnos alcancen; todo ello de alguna manera ayuda a que los errores encontrados en el método tradicional no se vuelvan cometer, tales como el hecho de que el docente era la principal fuente de información sin dejar que el alumno se desarrollara en base a sus competencias.
Entendemos por competencia, la forma en que una persona utiliza todos sus recursos para resolver una tarea. Se dice que una persona se vuelve competente cuando logra utilizar adecuadamente todos sus recursos.
También se le llama competencia al conjunto de conocimientos, palabras, saberes que una persona posee; pero solo cuando la persona usa el conjunto adecuadamente.
Es importante resaltar que la nueva metodología no se contrapone con el método tradicionalista; sino que conserva el sistema educativo, tomando en cuenta aquello que nos sirve. Antes decíamos el concepto, después fue que hicimos que lo descubriera y ahora debemos hacer que lo diseñe; en ello radica la diferencia.
Dicho de otra manera, ahora trabajamos el desempeño del proceso cognitivo conductual de los alumnos en diferentes contextos para que aplique lo que sabe.
Para que un aprendizaje se logre es necesario plantearse una meta y un objetivo, dicho de otra manera, nos debemos plantear las siguientes preguntas: ¿a dónde quiero llegar? Y ¿cómo lo voy a lograr?
La competencia curricular sabe identificar que el saber se usa para algo en contextos diferenciados, no limitándolo a su entorno.
La evaluación por competencias juega un papel muy importante porque evalúa el desempeño, permitiendo ver el problema y la posible solución. Además de que se basa en evidencias a través entrevistas, observación, pruebas, uso del portafolio del alumno y el uso de una rúbrica; de esta manera podemos evaluar lo que el alumno sabe hacer y ayuda en la toma de decisiones de cambio para corregir y mejorar.
La evaluación se divide en dos tipos: La evaluación Formativa, la cual está centrada en el balance de proceso. La evaluación sumativa, centrada en el resultado. Además de que la evaluación debe tener las siguientes características:
Objetiva.- Porque va a depender de instrumentos que me permitan evaluar lo real, de manera válida y confiable.
Completa.- Porque debe de evaluar todos los aspectos.
Integral.- Porque evalúa lo psicomotriz, lo afectivo y lo cognoscitivo, puesto que el desempeño de una persona no se separa
Significativa.- Que evalúe al docente y al alumno, para la toma de decisiones.
Predictiva.- Porque debe decir al alumno lo que va a suceder.
Transparente.- Porque todo el proceso debe decir al alumno las consecuencias.
Rendir cuentas.- Porque todos los actores que intervienen en el proceso de educación tienen derecho a estar enterados de los resultados.
Mi punto de vista referente a las reformas es que, debieron entrar del nivel inferior al superior, capacitando a los docentes, permitiendo que desarrolláramos nuestras competencias. Por otro lado es algo que ya está hecho y nos implica un nuevo reto en la educación básica, por estas y muchas otras razones considero que debemos buscar las posibles fuentes de información para que el currículo favorezca un aprendizaje verdaderamente significativo, respondiendo a las necesidades actuales. Nosotros como docentes somos los agentes de intervención, quienes a través de la toma de decisiones y haciendo uso de todos nuestros recursos didácticos, proponemos, nos actualizamos de manera profesional para lograr que realmente se dé un cambio favorable. Aunado a esto, la gestión popular debe estar presente en nuestro hacer, porque trabajando en conjunto, todo es más fácil.
Pero antes de iniciar este recorrido, como maestros debemos reconocer nuestras habilidades y también las debilidades que tenemos ante esta nueva metodología.
En mi opinión, el punto clave radica en que ante todo, tengamos presentes los cuatro pilares de la educación:
Aprender a conocer o aprender a aprender.- Es decir aprovechar las posibilidades que ofrece la educación a lo largo de la vida.
Aprender a hacer.- Es decir, aprender a hacer frente a cualquier situación y al trabajo colaborativo
Aprender a vivir juntos.- Vivenciar los valores, tener empatía, respetar el pluralismo y la percepción de las formas de independencia.
Aprender a ser.- En este pilar, se engloban los tres anteriores y van enfocados a que como individuas nos desarrollemos de manera adecuada en cualquier contexto y bajo cualquier situación, es decir; estar preparados para vida.